Colección de discursos agrupados temáticamente

Pasana Sutta

4.11. Rocas

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en el monte Pico de Buitre cerca de Rajagaha. En aquella ocasión el Bienaventurado estaba sentado al aire libre en la oscuridad de la noche, mientras estaba lloviznando.

Entonces Mara, el Malvado, deseando que surgiera el temor, la trepidación y el terror en el Bienaventurado, se acercó al Bienaventurado y derrumbó unos bloques de enormes rocas, no muy lejos del Bienaventurado.

Entonces el Bienaventurado, habiendo entendido: “Este es Mara, el Malvado”, se dirigió a él en verso:

Destruyas en su totalidad,
El iluminado no se va a perturbar,
Ya es plenamente liberado”.

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado desapareció de allí.