Colección de discursos agrupados temáticamente

Patta Sutta

4.16. Alcanzado

En Savatthi. En aquella ocasión el Bienaventurado estaba instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes con la plática del Dhamma concerniente a los cinco cúmulos sujetos al apego. Y aquellos monjes estaban escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Entonces, esto se le ocurrió a Mara, el Malvado: “El asceta Gotama está instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes… que están escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Acerquémonos al asceta Gotama en aras de confundirlos”.

En esa ocasión, un número de cuencos para la comida de las limosnas habían sido puestos al aire libre. Entonces Mara, el Malvado, manifestándose a sí mismo como un buey, se acercó así a los cuencos para la comida de las limosnas. Entonces uno de los monjes dijo al otro: “¡Monje, monje, aquel buey puede romper los cuencos de la comida de las limosnas!”. Cuando se dijo esto, el Bienaventurado dijo a aquel monje: “Aquel no es un buey, monje. Aquel es Mara, el Malvado, que ha llegado en aras de confundiros”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido: “Este es Mara, el Malvado”, se dirigió a Mara, el Malvado en versos:

Conciencia y formaciones—
‘No soy esto, esto no es mío’,
Así es cómo uno está desapegado de eso.

“Aunque lo buscan por todos lados,
Mara y su ejército no lo encuentran,
Alguien así, apartado, seguro,
Es que va más allá de todos los grilletes”.

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: “El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo”, triste y decepcionado desapareció de allí.