Colección de discursos agrupados temáticamente

Chaphassayatana Sutta

4.17. Las seis bases del contacto

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. En aquella ocasión el Bienaventurado estaba instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes con la plática del Dhamma concerniente a las seis bases del contacto. Y aquellos monjes estaban escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Entonces esto se le ocurrió a Mara, el Malvado: “El asceta Gotama está instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes… que están escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Acerquémonos adónde está el asceta Gotama en aras de confundirlos”.

Entonces Mara, el Malvado, se acercó al Bienaventurado y, no lejos de él, hizo un fuerte ruido, espantoso y terrible, como si se abriera la tierra. Entonces uno de los monjes dijo al otro: “¡Monje, monje, parece que la tierra se está abriendo!”. Cuando se dijo esto, el Bienaventurado dijo a aquel monje: “No es la tierra que se está abriendo, monje. Es Mara, el Malvado, que ha llegado en aras de confundiros”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido: “Este es Mara, el Malvado”, se dirigió a Mara, el Malvado en versos:

Objetos táctiles y mentales:
Esta es la terrible carnada del mundo,
En la cual el mundo se enamora.

“Pero cuando lo trasciende,
El atento discípulo del Buda,
Brilla radiante como el sol,
Habiendo sometido el reino de Mara”.

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: “El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo”, triste y decepcionado desapareció de allí.