Colección de discursos agrupados temáticamente

Subha Sutta

4.3. Bello

Mientras moraba en Uruvela. En aquella ocasión, el Bienaventurado estaba sentado al aire libre en la oscuridad de la noche, mientras estaba lloviznando.

Entonces Mara, el Malvado, deseando que surgiera el temor, la trepidación y el terror en el Bienaventurado, se acercó al Bienaventurado y, no lejos de él, desplegó varias formas luminosas, tanto bellas como horrendas.

Entonces el Bienaventurado, habiendo entendido: “Este es Mara, el Malvado”, se dirigió a él en verso:

Creando formas hermosas y horrendas.
Es suficiente, oh Malvado, con esos tus trucos:
Estás derrotado, productor del fin.

“Aquellos que están bien restringidos,
En cuerpo, habla y mente,
No llegan bajo el control de Mara
Ni tampoco llegan a ser sus secuaces”.

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: “El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo”, triste y decepcionado desapareció de allí.