Colección de discursos agrupados temáticamente

Bahiya Sutta

47.15. Discurso con Bahiya

En Savatthi. Entonces, el Venerable Bahiya se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y, sentándose a un lado, le dijo:

“Venerable Señor, sería bueno si el Bienaventurado me enseñara el Dhamma en resumen, de este modo, habiendo oído el Dhamma del Bienaventurado, podría morar en soledad, retirado, diligente, fervoroso y resuelto”.

“Pues bien, Bahiya, purifica el punto de partida de los estados saludables. ¿Y cuál es el punto de partida de los estados saludables? La virtud que está bien purificada y la visión correcta. Entonces, Bahiya, cuando tu virtud esté bien purificada y tu visión sea correcta, basado en la virtud, establecido en la virtud, deberás desarrollar los cuatro fundamentos de la atención consciente.

“¿Cuáles cuatro? He aquí, Bahiya, permanece contemplando el cuerpo en el cuerpo, con fervor, clara comprensión y atención consciente, habiendo eliminado la codicia y desagrado respecto al mundo. Permanece contemplando las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… los fenómenos [mentales] en los fenómenos [mentales], con fervor, clara comprensión y atención consciente, habiendo eliminado la codicia y desagrado respecto al mundo.

“Bahiya, cuando basado en la virtud y establecido en la virtud, desarrolles estos cuatro fundamentos de la atención consciente, de esta manera—tanto de día como de noche—, solo podrás esperar un aumento de los estados saludables, no una disminución”.

Entonces, el Venerable Bahiya, deleitado y regocijado por las palabras del Bienaventurado, se levantó de su asiento y, tras rendir homenaje al Bienaventurado, se apartó de él manteniéndolo siempre a su derecha.

Luego, morando en soledad, retirado, diligente, fervoroso y resuelto, el Venerable Bahiya—dándose cuenta por sí mismo, por conocimiento directo—, en esta misma vida entró y permaneció en la meta insuperable de la vida santa, motivo por el cual los miembros de clan correctamente abandonan la vida hogareña por la vida sin hogar. Y directamente supo: “Destruido está el nacimiento; la vida santa ha sido vivida; aquello que había que hacer, ha sido hecho; no habrá más estados de existencia”. Y el Venerable Bahiya llegó a ser uno de los arahants .