Colección de discursos agrupados temáticamente

Sirivaddha Sutta

47.29. Discurso con Sirivaddha

En cierta ocasión el Venerable Ananda estaba morando en Rajagaha, en la arboleda de los bambúes del Santuario de las Ardillas. Ahora bien, en esa ocasión el dueño de hogar Sirivaddha estaba indispuesto, afligido, gravemente enfermo. Entonces, el dueño de hogar Sirivaddha, se dirigió a un hombre así:

“Ven, buen hombre, acércarte al Venerable Ananda, ríndele homenaje en mi nombre con tu cabeza a sus pies, y dile: ‘Venerable señor, el dueño de hogar Sirivaddha está indispuesto, afligido, gravemente enfermo; él rinde homenaje al Venerable Ananda con la cabeza a sus pies’. Luego agrega: ‘Sería bueno, venerable señor, si el Venerable Ananda pudiese venir a la residencia del dueño de hogar Sirivaddha, por compasión’”.

“Sí, señor,” respondió el hombre y, aproximándose al Venerable Ananda, le rindió homenaje—se sentó a un lado— y entregó su mensaje. El Venerable Ananda consintió en silencio.

Luego, en la mañana, el Venerable Ananda se vistió y, tomando su cuenco y hábito, se dirigió a la residencia del dueño de hogar Sirivaddha. A continuación se sentó en el asiento designado y dijo al dueño de hogar Sirivaddha:

“Espero lo estés soportando, dueño de hogar, espero que estés mejorando. Espero que tus sensaciones dolorosas estén disminuyendo y no aumentando; y que su disminución, no su aumento, te sea discernido”.

“No lo estoy soportando, venerable señor, no estoy mejorando. Fuertes sensaciones dolorosas están aumentando en mí, no disminuyendo; y su aumento, no su disminución, es lo que discierno”.

“Pues bien, dueño de hogar, entonces deberás entrenarte así: ‘Permaneceré contemplando el cuerpo en el cuerpo, con fervor, clara comprensión y atención consciente, habiendo eliminado la codicia y desagrado respecto al mundo. Permaneceré contemplando las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… los fenómenos [mentales] en los fenómenos [mentales], con fervor, clara comprensión y atención consciente, habiendo eliminado la codicia y desagrado respecto al mundo’. Es, de tal modo, como deberás entrenarte”.

“Venerable señor, en cuanto a los cuatro fundamentos de la atención consciente—enseñados por el Bienaventurado—, éstos existen en mí y vivo en conformidad con ellos. Permanezco, venerable señor, contemplando el cuerpo en el cuerpo… las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… los fenómenos [mentales] en los fenómenos [mentales], con fervor, clara comprensión y atención consciente, habiendo eliminado la codicia y desagrado respecto al mundo. Y en cuanto a los cinco grilletes inferiores—enseñados por el Bienaventurado—, no veo a ninguno de ellos que no haya sido abandonado por mí”.

“¡Esta es una ganancia para ti, dueño de hogar! ¡Está bien ganado por ti, dueño de hogar! Has declarado, dueño de hogar, el fruto del no-retorno”.