Colección de discursos agrupados temáticamente

Sakunagghi Sutta

47.6. Discurso del halcón

“Bhikkhus, una vez en el pasado un halcón se lanzó súbitamente y agarró a una codorniz. Después, bhikkhus, mientras estaba siendo llevada por el halcón, la codorniz se lamentó así: ‘Nosotros somos desafortunados; nosotros tenemos poco mérito; nosotros hemos andado fuera de nuestro dominio, en el dominio de otros. Si hoy nosotros hubiéramos andado en nuestro dominio, en nuestro dominio ancestral, este halcón no hubiese podido en esta batalla’. ‘¿Codorniz, cuál es tu propio dominio, tu dominio ancestral?' ‘Los intersticios entre los terrones de tierra en los campos arados’. Después, bhikkhus, el halcón, confiado de su propia fuerza, orgulloso de su propia fuerza, liberó a la codorniz. ‘Ve tú codorniz, aun en ese lugar no te escapas de mí’.

“Después, bhikkhus, la codorniz, habiendo ido a los intersticios entre los terrones de tierra en los campos arados, se subió a un gran terrón y estando allí parada le dijo al halcón: ‘Ven ahora por mí halcón; ven ahora por mí halcón’. Después, bhikkhus, ese halcón, confiado de su propia fuerza, orgulloso de su propia fuerza, habiendo plegado ambas alas, se lanzó súbitamente hacia la codorniz. Cuando bhikkhus, la codorniz comprendió, ‘este halcón está cerca', desapareció dentro de ese mismo terrón de tierra. Entonces, bhikkhus, el halcón se estrelló con su pecho allí mismo. De la misma manera, bhikkhus, le ocurre a aquel que anda fuera de su dominio, en el dominio de otros.

“Por lo tanto, bhikkhus, no andéis fuera de vuestro domino, en el dominio de otros. Bhikkhus, Māra tendrá una oportunidad hacia aquellos que andan fuera de su dominio, en el dominio de otros; Māra obtendrá un objeto. ¿Y cuál, bhikkhus, no es el dominio de un bhikkhu sino el dominio de otros? Estas cinco cuerdas de la sensualidad. ¿Cuáles cinco? Las formas cognoscibles por el ojo que son deseables, deleitables, agradables, atrayentes, satisfacientes, seductoras. Los sonidos cognoscibles por el oído… Los olores cognoscibles por la nariz… Los sabores cognoscibles por la lengua… Los tactos cognoscibles por el cuerpo que son deseables, deleitables, agradables, atrayentes, satisfacientes, seductores. Éste, bhikkhus, no es el dominio de un bhikkhu sino el dominio de otros.

“Bhikkhus, andad en vuestro propio dominio, en vuestro dominio ancestral. Bhikkhus, Māra no tendrá una oportunidad hacia aquellos que andan en su propio dominio, en su dominio ancestral; Māra no obtendrá un objeto. ¿Y cuál, bhikkhus, es el propio dominio de un bhikkhu, su dominio ancestral? Estos cuatro establecimientos de la atención. ¿Cuáles cuatro? Aquí, bhikkhus, un bhikkhu mora contemplando el cuerpo en el cuerpo, enérgico, comprendiendo claramente y atento, removiendo la codicia y la pena en el mundo. Mora contemplando las sensaciones… Mora contemplando la conciencia… Mora contemplando los dhammas en los dhammas, enérgico, comprendiendo claramente y atento, removiendo la codicia y la pena en el mundo. Éste, bhikkhus, es el dominio del bhikkhu, su dominio ancestral”.