Colección de discursos agrupados temáticamente

Upacala Sutta

5.7. Discurso con Upacala

En Savatthi. En aquel entonces, una mañana temprano la monja Upacala se vistió y, tomando su cuenco y el hábito exterior, entró a Savatthi en busca de las limosnas. Después de haber caminado en Savatthi en busca de las limosnas, después de haber retornado de esa su habitual ronda de buscar comida y después de haberse alimentado, fue a la arboleda del Hombre Ciego para la morada diurna. Habiendo penetrado dentro de la arboleda del Hombre Ciego, se sentó al pie de un árbol para su morada diurna.

Entonces, el Mara, el Malvado se acercó a la monja Upacala y se dirigió a ella:

“¿Dónde querrías renacer, monja?”

“No quiero renacer en ningún lado, amigo”.

Y los devas del reino de Tusita,
Devas que encuentran el deleite en la creación
Y devas que ejercen el control,
Dirige tu mente allí
Y vas a experimentar el deleite.

[La monja Upacala]

He aquí, están los devas de Tavatimsa y Yama,
Y los devas del reino de Tusita,
Devas que encuentran el deleite en la creación
Y devas que ejercen el control.
Todos ellos aún están atados con [los deleites] sensuales,
Y volverán bajo el control del Mara.
Todo el mundo está en el fuego,
Todo el mundo se está quemando,
Todo el mundo está en llamas,
Todo el mundo está tambaleante.
En aquello que no tambalea y no flamea,
En aquello que no se sostiene en lo mundano,
Donde no hay lugar para el Mara:
Allí es donde mi mente se deleita.

Entonces, el Mara, el Malvado se dio cuenta de eso: “la monja Upacala me conoce”, por lo cual, triste y decepcionado desapareció de allí.