Colección de discursos agrupados temáticamente

Sela Sutta

5.9. Discurso con Sela

En Savatthi. En aquel entonces, una mañana temprano la monja Sela se vistió y, tomando su cuenco y el hábito exterior, entró a Savatthi en busca de las limosnas. Después de haber caminado en Savatthi en busca de las limosnas, después de haber retornado de esa su habitual ronda de buscar comida y después de haberse alimentado, fue a la arboleda del Hombre Ciego para la morada diurna. Habiendo penetrado dentro de la arboleda del Hombre Ciego, se sentó al pie de un árbol para su morada diurna.

Entonces, el Mara, el Malvado, deseando causar miedo, trepidación y terror a la monja Sela, deseando hacerla caer de la concentración, se acercó y se dirigió a ella en verso:

¿Dónde está el creador del títere?
¿Dónde surgió el títere?
Y, ¿dónde el títere cesa?

Entonces, a la monja Sela se le ocurrió el siguiente pensamiento: “¿quién es éste que recita el verso –un ser humano o un ser no humano?” Acto seguido se le ocurrió esto: “este es el Mara, el Malvado, quien recita el verso deseando causarme miedo, trepidación y terror, deseando hacerme caer de la concentración.”

Entonces, la monja Sela, habiendo entendido “este es el Mara, el Malvado”, le replicó en versos:

Tampoco esa miseria fue hecha por otro,
Esto llega a ser dependiendo de su causa,
Con la desintegración de la causa, cesa.
Al igual que la semilla plantada en el campo,
Crece dependiendo de un par de factores,
Requiriendo tanto de los nutrientes del suelo
Como del suministro constante de la humedad,
De la misma manera los cúmulos y los elementos,
Al igual que las seis bases de los sentidos
Han llegado a ser dependiendo de su causa,
Y con la desintegración de la causa, cesan.

Entonces, el Mara, el Malvado se dio cuenta de eso: “la monja Sela me conoce”, por lo cual, triste y decepcionado desapareció de allí.