Colección de discursos agrupados temáticamente

Sattisata Sutta

56.35. Cien lanzas

{1105} “Monjes, imaginad a un hombre con el espacio vital de cien años, que viviese cien años. Y que alguien le dijera: ‘Ven, buen hombre, que por la mañana te herirán con cien lanzas, por la tarde te herirán con cien lanzas y por la tarde te herirán con cien lanzas. Y tú, buen hombre, siendo herido día tras día con trescientas lanzas tendrás el espacio vital de cien años, vivirás cien años. Y luego, cuando los cien años hayan pasado, penetrarás en las Cuatro Nobles Verdades, las cuales no habías penetrado antes’.

“Monjes, para un hombre de buena familia sería apropiado aceptar la oferta por su bien. Y, ¿por qué así? Porque este samsara no tiene un inicio detectable; no puede ser discernido el primer momento de la sangre derramada por las lanzas, de la sangre derramada por las espadas, ni de la sangre derramada por las hachas. Y aún si esto fuera posible, monjes, yo no diría que la penetración en las Cuatros Nobles Verdades está acompañada por el sufrimiento o displacer; más bien diría que la penetración en las Cuatros Nobles Verdades sólo está acompañada por la felicidad y el gozo. Y, ¿cuáles son estas cuatro? La noble verdad de la insatisfacción, la noble verdad del origen de la insatisfacción, la noble verdad del cese de la insatisfacción y la noble verdad del sendero que conduce al cese de la insatisfacción’.

“Por eso, monjes, el monje debe emprender el esfuerzo para comprender: ‘Esta es la insatisfacción’… Debe emprender el esfuerzo para comprender: ‘Este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’”.