Colección de discursos agrupados temáticamente

Dutiyasuriya Sutta

56.38. Segundo discurso sobre el sol

“Monjes, mientras el sol y la luna no surgen en el mundo, no hay manifestación de la gran luz y resplandor, sino que prevalece la enceguecedora oscuridad, una densa masa de oscuridad; por lo que el día y la noche no pueden ser discernidos, los meses ni las quincenas, las estaciones ni los años tampoco pueden ser discernidos.

“Pero, monjes, cuando el sol y la luna surgen en el mundo, entonces hay manifestación de la gran luz y resplandor, entonces no hay la enceguecedora oscuridad, ni la densa masa de oscuridad; entonces el día y la noche pueden ser discernidos, los meses y las quincenas, las estaciones y los años también pueden ser discernidos.

“Así también, monjes, mientras el Tathagata no surge en el mundo, un Arahant Perfectamente Iluminado, no hay manifestación de la gran luz y resplandor, sino que prevalece la enceguecedora oscuridad, una densa masa de oscuridad; por lo que no hay explicación, enseñanza, proclamación, establecimiento, desglose, análisis ni la elucidación de las Cuatro Nobles Verdades.

“Así también, monjes, cuando el Tathagata surge en el mundo, un Arahant Perfectamente Iluminado, hay manifestación de la gran luz y resplandor, entonces no hay la enceguecedora oscuridad ni una densa masa de oscuridad; entonces hay la explicación, enseñanza, proclamación, establecimiento, desglose, análisis y la elucidación de las Cuatro Nobles Verdades. Y, ¿cuáles son esas cuatro? La noble verdad de la insatisfacción, la noble verdad del origen de la insatisfacción, la noble verdad del cese de la insatisfacción y la noble verdad del sendero que conduce al cese de la insatisfacción.

“Por eso, monjes, se debe hacer un esfuerzo para entender: ‘Esta es la insatisfacción’… Se debe hacer un esfuerzo para entender: ‘Este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’”.