Colección de discursos agrupados temáticamente

Aññatarabrahma Sutta

6.5. Discurso con cierto Brahma [otro punto de vista]

En Savatthi. En esa ocasión, cierto Brahma se había planteado el siguiente funesto y especulativo punto de vista: “No hay asceta ni brahmán que pueda llegar hasta aquí”. Entonces el Bienaventurado, habiendo conocido en su propia mente la reflexión de la mente de aquel Brahma, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo recogido o dobla su brazo extendido, desapareció de la arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, sentándose en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma, el Bienaventurado entró en meditación del elemento del fuego .

En ese momento se le ocurrió al Venerable Mahamoggallana: “¿Dónde estará morando, ahora, el Bienaventurado?”. Y con el ojo divino, que es más puro y superior que el humano, el Venerable Mahamoggallana vio al Bienaventurado sentado en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma, meditando en el elemento del fuego. Después de haber visto esto, rápido, como un hombre fuerte extiende su brazo recogido o dobla su brazo extendido, el Venerable Mahamoggallana desapareció de la arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, situándose en el cuadrante oriental, el Venerable Mahamoggallana se sentó en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma—aunque a menor altura que el Bienaventurado―, y entró en meditación del elemento del fuego.

Entonces se le ocurrió al Venerable Mahakassapa: “¿Dónde estará, ahora, morando el Bienaventurado?”. Y con el ojo divino… el Venerable Mahakassapa vio al Bienaventurado sentado en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma… Después de haber visto esto… el Venerable Mahakassapa desapareció de la arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, situándose en el cuadrante sur, el Venerable Mahakassapa se sentó en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma—aunque a menor altura que el Bienaventurado―, y entró en meditación del elemento del fuego.

Entonces se le ocurrió al Venerable Mahakappina: “¿Dónde estará, ahora, morando el Bienaventurado?”. Y con el ojo divino… el Venerable Mahakappina vio al Bienaventurado sentado en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma… Después de haber visto esto… el Venerable Mahakassapa desapareció de la arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, situándose en el cuadrante occidental, el Venerable Mahakappina se sentó en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma—aunque a menor altura que el Bienaventurado―, y entró en meditación del elemento del fuego.

Entonces se le ocurrió al Venerable Anuruddha: “¿Dónde estará, ahora, morando el Bienaventurado?”. Y con el ojo divino… el Venerable Anuruddha vio al Bienaventurado sentado en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma… Después de haber visto esto… el Venerable Anuruddha desapareció de la arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, situándose en el cuadrante norte, el Venerable Anuruddha se sentó en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma—aunque a menor altura que el Bienaventurado―, y entró en meditación del elemento del fuego.

Entonces, el Venerable Mahamoggallana se dirigió al Brahma en verso:

“Amigo, ¿sostienes todavía hoy aquel punto de vista,
La opinión que mantenías anteriormente?
¿Ves el incomparable resplandor que hay en el mundo de Brahma?”.

“Ya no mantengo aquel punto de vista, querido señor,
De hecho veo el incomparable resplandor
Que hay en el mundo de Brahma.
¿Cómo podría pensar hoy:
‘Soy permanente y eterno’?”.

Entonces, luego de haber despertado el sentido de urgencia en aquel Brahma, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo recogido o dobla su brazo extendido, el Bienaventurado desapareció del mundo del Brahma y reapareció en la arboleda de Jeta.

A continuación el Brahma se dirigió a uno de los miembros de su asamblea así: “Venga pronto, querido señor, aproxímese al Venerable Mahamoggallana y dígale: ‘Señor Moggallana, ¿hay otros discípulos del Bienaventurado que sean tan fuertes y poderosos como son los Maestros Moggallana, Kassapa, Kappina y Anuruddha?’”.

“Sí, querido señor”, respondió el miembro de la asamblea de Brahma. Y, acercándose al Venerable Mahamoggallana, le preguntó: “Señor Moggallana, ¿existen otros discípulos del Bienaventurado que sean tan fuertes y poderosos como los Maestros Moggallana, Kassapa, Kappina, y Anuruddha?”.

En ese momento, el Venerable Mahamoggallana se dirigió en verso al miembro de la asamblea del Brahma:

“Muchos son los discípulos del Buda
Quienes son arahants con las contaminaciones destruidas,
Portadores del triple-conocimiento con poderes espirituales,
Expertos en conducir la mente de otros”.

Entonces el miembro de la asamblea de Brahma, alegre y deleitado en la declaración del Venerable Mahamoggallana, se acercó al Brahma y le dijo: “Querido señor, el Venerable Mahamoggallana ha hablado así: ‘Muchos son los discípulos del Buda… Expertos en conducir la mente de otros’”.

Esto fue lo que el miembro de la asamblea dijo. Y, exaltado, el Brahma se deleitó en su declaración.