Colección de discursos agrupados temáticamente

Ahimsaka Sutta

7.5. Ahimsaka

En Savatthi. Entonces el brahmán Ahimsaka Bharadvaja, Bharadvaka el Inocuo, se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron estas sus amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y dijo al Bienaventurado: “Soy Ahimsaka, el Inocuo, maestro Gotama, soy Ahimsaka, el Inocuo, maestro Gotama”.

“Si uno fuera lo que implica su nombre,
Querrías ser un hombre inocuo.
Pero éste es alguien que no daña a nadie
Con su cuerpo, habla ni mente;
Que realmente es inocuo
Por cuanto no daña a nadie”.

Cuando se dijo esto, el brahmán Ahimsaka Bharadvaja dijo al Bienaventurado: “¡Excelente, maestro Gotama! ¡Excelente, maestro Gotama! El maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el maestro Gotama y recibir la plena ordenación?”.

Entonces, el brahmán Ahimsaka Bharadvaja recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Y pronto, no mucho después de su plena ordenación, morando en soledad, apartado, ardiente y resuelto, el Venerable Ahimsaka Bharadvaja, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida entró y permaneció en aquella insuperable meta de la vida santa por la cual, correctamente, los hombres de clan renuncian a la vida hogareña y asumen el estilo de vida sin hogar. Y conoció esto directamente: “Destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Ahimsaka Bharadvaja llegó a ser uno de los arahants.