Colección de discursos agrupados temáticamente

Moggallana Sutta

8.10. Discurso con Moggallana

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la Roca Negra de la ladera Isigili cerca de Rajagaha junto con un gran número de monjes, unos quinientos monjes, todos de los cuales eran arahants. En eso, el Venerable Mahamoggallana buscó sus mentes con la suya propia [y vio que las mismas eran] liberadas y sin adquisiciones.

Entonces, esto se le ocurrió al Venerable Vangisa: “el Bienaventurado está morando en la Roca Negra… Y el Venerable Mahamoggallana buscó sus mentes con la suya propia [y vio que las mismas eran] liberadas y sin adquisiciones.” ¿Qué tal si ensalzo al Venerable Mahamoggallana en presencia del Bienaventurado con versos apropiados?”

Entonces, el Venerable Vangisa se levantó de su asiento, arregló su hábito exterior en uno de sus hombros y, levantando sus manos juntadas hacia el Bienaventurado en un reverencial saludo, le dijo: “una inspiración me ha llegado, Bienaventurado Señor. Una inspiración me ha llegado, oh Sublime.”

Entonces, el Bienaventurado le dijo: “expresa, entonces, tu inspiración, Vangisa”.

Acto seguido, el Venerable Vangisa ensalzó al Venerable Mahamoggallana en presencia Bienaventurado con apropiados versos:

Yendo a la orilla lejana de la insatisfacción,
Sus discípulos se sientan atendiéndole,
Los hombres del triple conocimiento, que dejaron atrás la muerte.
Moggallana, el grande en los poderes espirituales,
Abarca sus mentes con la suya propia,
Y las encuentra
Plenamente liberadas y sin adquisiciones.
Así, aquellos hombres perfectos de múltiples cualidades,
Atienden al Gotama,
Al perfecto sabio, en todos los asuntos,
Yendo a la orilla lejana de la insatisfacción.