Colección de discursos agrupados temáticamente

Pesala Sutta

8.3. Buena conducta

En una ocasión el Venerable Vangisa estaba morando en el Templo de Aggalava de Alavi junto con su preceptor, el Venerable Nigrodhakappa. Entonces, el Venerable Vangisa, a causa de su propia ingenuidad, estaba mirando con desprecio a los otros monjes de buena conducta. Entonces se le ocurrió esto: “realmente, esto es una pérdida para mí, no hay ganancia alguna [en eso] para mí. Realmente, es una desgracia para mí, no es nada bueno para mí que, a causa de mi propia ingenuidad, estuviera mirando con desprecio a los otros monjes de buena conducta”.

Entonces, el Venerable Vangisa, habiendo surgido remordimiento en él, en esa ocasión recitó estos versos:

Y deja el camino de la presunción enteramente.
Enceguecido por el sendero de la presunción,
Por largo tiempo serás compungido.
La gente se mancha denigrándose,
Muerta por la presunción termina en el infierno.
La gente sufre por mucho tiempo,
Muerta por la presunción renace en el infierno.
Pero el monje nunca sufre,
El conocedor del sendero de la práctica recta.
Este experimenta la aclamación y la felicidad;
Correctamente le llaman “el visionario del Dhamma”.
Por eso sed dóciles aquí y esforzados;
Habiendo abandonado los impedimentos, sed puros.
Habiendo abandonado la presunción por completo,
Sed hacedores del cese a través del conocimiento, apacibles.