Colección de discursos agrupados temáticamente

Subhasita Sutta

8.5. El habla auspicioso

En Savatthi. Estando allí, el Bienaventurado se dirigió a los monjes: “monjes”.—“Sí, venerable señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, cuando el habla posee cuatro factores, entonces se convierte en el habla auspicioso y no en el habla malicioso, en el habla irreprochable y no en el habla reprochable entre los sabios. Y, ¿cuáles son esos cuatro? He aquí, monjes, el monje solo habla lo que es auspicioso, no lo que es malicioso. Solamente habla sobre el Dhamma, no sobre lo que no es Dhamma. Solamente habla lo que es placentero, no lo que es displicente. Solamente habla lo que es verdadero, no lo que es falso. Cuando el habla posee estos cuatro factores, monjes, entonces se convierte en el habla auspicioso y no en el habla malicioso, en el habla irreprochable y no en el habla reprochable entre los sabios.”

Esto es lo que dijo el Bienaventurado y habiendo dicho esto, el Sublime, el Maestro, agregó esto:

Lo que está dicho auspiciosamente, lo que está bien dicho es lo primero;

Tercero, hablar lo placentero, no lo displicente;
Cuarto, hablar la verdad, no la falsedad.

Entonces, el Venerable Vangisa se levantó de su asiento, arregló su hábito exterior en uno de sus hombros y, levantando sus manos juntadas hacia el Bienaventurado en un reverencial saludo, le dijo: “una inspiración me ha llegado, Bienaventurado Señor. Una inspiración me ha llegado, oh Sublime.”

Entonces, el Bienaventurado le dijo: “expresa, entonces, tu inspiración, Vangisa”.

Acto seguido, el Venerable Vangisa ensalzó al Bienaventurado con apropiados versos:

A través del cual no se aflige a sí mismo,
Ni tampoco causa daño a otros:
Semejante habla es de veras auspiciosamente proferido.
Uno debería proferir solamente el habla placentero,
El habla recibido con alegría.
Cuando el mismo no encierra nada malo
Y cuando lo que uno habla es placentero para otros.
Verdadero, realmente, es el habla inmortal:
Este es un principio ancestral.
La meta del Dhamma, al igual que un buen dicho,
Se establecen bajo la verdad.
Un habla seguro, el cual profirió el Buda
Para alcanzar el Nibbana,
Para poner fin al sufrimiento,
Es realmente el primero entre las formas de hablar.