Exclamaciones

2.4. Discurso sobre el respeto

He aquí lo que yo he oído decir. Cierta vez el bhagavant se encontraba en la ciudad de Savatthi, en el Bosque del Príncipe Jeta, en el parque de Anathapindika. En aquella ocasión el bhagavant era honrado, respetado, reverenciado, venerado, estimado y recibía como regalo túnicas, alimentos, lechos, asientos, medios de auxilio para el enfermo y medicinas y variados utensilios. Y la congregación de bhikkhus era también honrada, respetada, reverenciada, venerada, estimada y recibía como regalo, túnicas, alimentos, lechos, asientos, medios de auxilio para el enfermo y medicinas y variados utensilios. En cambio los mendicantes de otras sectas no eran ni honrados ni respetados ni reverenciados ni venerados ni estimados ni recibían como regalo túnicas, alimentos, lechos, asientos, medios de auxilio para el enfermo, ni medicinas ni utensilios. Estos mendicantes de otras sectas, no pudiendo tolerar los honores recibidos por el bhagavant y la congregación de bhikkhus, cuando veían a los bhikkhus, en la aldea o en el bosque, los insultaban los censuraban, los hostigaban, los mortificaban con palabras viles y rudas.

Entonces, numerosos bhikkhus se acercaron a donde estaba el bhagavant y, habiéndosele acercado, saludando al bhagavant , se sentaron a un lado y, sentados a un lado, aquellos bhikkbus le dijeron al bhagavant: «Señor, el bhagavant es aquí honrado, respetado, reverenciado, venerado, estimado, recibe como regalo túnicas, alimentos, lechos, asientos, medios de auxilio para el enfermo y medicinas y variados utensilios. La congregación de bhikkbus es también honrada, respetada, reverenciada, venerada, estimada y recibe como regalo túnicas, alimentos, lechos, asientos, medios de auxilio para el enfermo y medicinas y variados utensilios. En cambio, señor, los mendicantes de otras sectas no son ni honrados ni respetados ni reverenciados ni venerados ni estimados ni reciben como regalo túnicas, alimentos, lechos, asientos, medios de auxilio para el enfermo, ni medicinas ni variados utensilios. Y estos mendicantes de otras sectas, no pudiendo tolerar los honores recibidos por el bhagavant y la congregación de bhikkhus, cuando ven a los bhikkhus, en la ciudad o en el bosque, los insultan, los censuran, los hostigan, los mortifican con palabras viles y rudas».

El bhagavant, comprendiendo el sentido, dijo en aquella ocasión este udana :

Cuando en la aldea o en el bosque
lo afectan a uno la felicidad o la desgracia,
uno no debe pensar que ellas tienen que ver
con uno mismo o con los otros.
Es debido al apego que los contactos afectan.
¿Cómo afectarían al que carece de apego?