Exclamaciones

4.3. Discurso con el vaquero

He aquí lo que yo he oído decir. Cierta vez el bhagavant recorría Kosala con un grupo numeroso de bhikkhus. Y el bhagavant, saliéndose del camino, se dirigió hacia un árbol y una vez ahí se sentó en el asiento preparado para él. Y un vaquero se acercó a donde se encontraba el bhagavant y, habiéndosele acercado, saludando al bhagavant, se sentó a un lado y el bhagavant instruyó, incitó, entusiasmó, llenó de gozo con una conversación sobre la doctrina a aquel vaquero que estaba sentado a un lado. Y aquel vaquero instruido, incitado, entusiasmado y llenado de gozo por aquella conversación del bhagavant sobre la doctrina, le dijo al bhagavant: «Señor, que el bhagavant en compañía de su grupo de bhikkhus acepte comer mañana en mi casa». El bhagavant aceptó guardando silencio. Y aquel vaquero viendo que el bhagavant aceptaba, levantándose de su asiento, saludando al bhagavant, haciendo el padakkhina se retiró. Y aquel vaquero, al concluir la noche, habiendo preparado abundante cantidad de arroz hervido en poca agua y manteca fresca, anunció al bhagavant que era hora de comer, diciéndole: «Señor, ya es hora, la comida está preparada». Y el bhagavant, por la mañana, después de vestirse, tomando su manto y su escudilla, con el grupo de bhikkhus se dirigió a la casa de aquel vaquero y una vez ahí se sentó en el asiento preparado para él. Y aquel vaquero personalmente halagó y atendió a aquel grupo de bhikkhus, con Buda a la cabeza, con arroz hervido en poca agua y manteca fresca. Y después de ver que el bhagavant había comido y había retirado su mano de la escudilla, tomando un asiento bajo, se sentó a un lado; y el bhagavant, instruyó, incitó, entusiasmó, lleno de gozo al vaquero que estaba sentado a un lado con una conversación sobre la doctrina y luego, levantándose de su asiento, se retiró. No bien partiera el bhagavant un hombre le quitó la vida al vaquero en el lindero de su campo.

Y numerosos bhikkhus se acercaron a donde se encontraba el bhagavant y, habiéndosele acercado, saludando al bhagavant, se sentaron a un lado y aquellos bhikkhus, que estaban sentados a un lado, le dijeron al bhagavant: «A aquel vaquero que hoy día halagara y atendiera personalmente a este grupo de bhikkhus, con Buda a la cabeza, con arroz hervido en poca agua y manteca fresca, un hombre le quitó la vida en el limite de su campo»

El bhagavant, comprendiendo el sentido, dijo en aquella ocasión este udana

Cualquier cosa que un enemigo
pueda hacerle a su enemigo
o un rival a su rival
algo peor aún que eso
puede hacer una mente mal dirigida.