Exclamaciones

4.9. Discurso con Upasena

He aquí lo que yo he oído decir. Cierta vez el bhagavant se encontraba en la ciudad de Rajagaha, en el Bosque de Bambús, en el Lugar-en-que-se-daba-comida-a-las-ardillas Y este pensamiento surgió en la mente del venerable Upasena, hijo de Vangata, mientras se encontraba a solas, en su retiro:

«¡Qué adquisición he hecho! ¡Qué buena suerte he tenido!:

mi maestro es el bhagavant, el arhant, el perfectamente iluminado. Habiéndome sido bien explicada la doctrina, yo partí de mi casa para llevar una vida errante; mis compañeros de vida religiosa están dotados de disciplina moral y tienen buenas cualidades; yo he cumplido por completo con los preceptos de la disciplina moral, puedo concentrar mi mente y fijarla en una sola entidad; soy un arhant que ha destruido las impurezas; tengo gran poder sobrenatural y gran autoridad. Feliz es mi vida, feliz será mi muerte».

El bhagavant, conociendo con su mente el pensamiento de la mente del venerable Upasena, hijo de Vangata, dijo en aquella ocasión este udana

Aquel a quien la vida no atormenta
y no sufre con la muerte que es su fin
aquél ha visto el camino,
es un sabio
y no se desespera en medio de las desdichas.
Ha terminado el ciclo de las reencarnaciones,
ya no existen nuevos nacimientos
para el bhikkhu
que ha destruido la sed por la existencia
y tiene la mente calma.