Exclamaciones

7.2. Segundo discurso con Bhaddiya, el enano

He aquí lo que yo he oído decir. Cierta vez el bhagavant se encontraba en la ciudad de Savatthi, en el Bosque del Prín­cipe Jeta, en el parque de Anathapindika. En aquella ocasión el venerable Sariputta instruía, incitaba, entusiasmaba y llenaba de gozo al venerable Bhaddiya, el enano, con tanto mayor em­peño pues lo consideraba su discípulo, mediante una conversa­ción muy variada sobre la doctrina.

Y el bhagavant vio al venerable Sariputta instruyendo, inci­tando, entusiasmando y llenando de gozo al venerable Bhaddiya, el enano, con tanto mayor empeño pues lo consideraba su discí­pulo, mediante una conversación muy variada sobre la doc­trina.

El bhagavant, comprendiendo el sentido, dijo en aquella ocasión este udana

Ha interrumpido el ciclo de las reencarnaciones,
ha alcanzado la carencia de deseos.
El río se ha secado y ya no fluye,
el ciclo de las reencarnaciones ha sido cortado,
se ha detenido:
es el fin del sufrimiento.