Exclamaciones

8.1. Primer discurso conectado con el Nibbana

He aquí lo que yo he oído decir. Cierta vez el bhagavant se encontraba en la ciudad de Savatthi, en el Bosque del Prín­cipe Jeta, en el parque de Anathapindika. En aquella ocasión el bhagavant instruyó, incitó, entusiasmó, llenó de gozo a los bhikkhus con una conversación sobre la doctrina relativa al nirvana. Y aquellos bhikkhus oían la doctrina, haciendo de ella el objeto de su atención, captándola en su mente en toda su integridad, concentrados, escuchando cuidadosamente.

El bhagavant, comprendiendo el sentido, dijo en aquella ocasión este udana

Existe, oh bhikkhus, aquel dominio en que no se dan ni la tierra ni las aguas ni el fuego ni el aire ni el dominio de la infinitud del espacio, ni el dominio de la infinitud de la conciencia, ni el dominio de la nada, ni el dominio del cono­cimiento y del no-conocimiento, ni este mundo ni el otro ni el sol ni la luna. Yo os digo, oh bhikkhus, que ahí no se entra, que de ahí no se sale, que ahí no se permanece, que de ahí no se decae y que de ahí no se renace. Carece de fundamento, carece de actividad, no puede ser objeto del pensamiento. Es el fin del sufrimiento.